Identificación y censo

La ley establece la obligación de censar a los perros, no así a los gatos u otros animales de compañía, y ello en razón de la peligrosidad que pueden suponer enfermedades como la rabia.

Son los ayuntamientos quienes tienen esta obligación. Por ello debes acudir a tu ayuntamiento y preguntar si dispone de tal censo canino. Si es así debes inscribirlo. Puede ocurrir que en tu localidad no exista censo. No te preocupes entonces, es a la autoridad a quien le compete esa obligación y no a ti. En los casos de muerte del perro o cambio de propietario debe efectuarse la baja y el alta correspondiente.

La ley también te obliga a vacunar a tu perro contra la rabia si es mayor de tres meses. La rabia la produce un virus que afecta a perros, gatos y otros animales, los cuales la transmiten a los humanos por mordeduras. Ataca directamente al sistema nervioso. En perros y gatos tarda en manifestarse de 1 a 6 meses desde el contagio; el animal se vuelve furioso, huidizo y muere en 3 o 4 días. Otras veces se manifiesta como una gran postración, con parálisis parciales. En humanos la incubación suele ser de 1 a 2 meses. Produce espasmos dolorosos, fiebre alta y, a veces, parálisis. Es muy llamativa la aversión al agua y a los objetos brillantes (por ello se conoce también como hidrofobia). Una vez declarada es mortal.

Acude a tu veterinario de siempre en cualquier momento del año y provisto de la cartilla sanitaria para que se refleje la vacunación. No hay ninguna otra vacunación obligatoria, aunque sí son recomendables. Tu veterinario te informará de ello. Además de las campañas contra la rabia, la administración autonómica organiza otras para la prevención de la hidatidosis o "quiste hidatídico". Es una grave enfermedad que se transmite de los perros a las personas, causada por un gusano llamado "Equinococcus granulosus". Estas larvas sólo pueden convertirse en adultos en el intestino del perro, allí crían huevecillos que se propagan con las heces de éste.

Para prevenir la hidatidosis debes seguir estos consejos:

- No alimentes a tu perro con vísceras crudas.

- Impide que coma carroña o restos en el campo.

- Desparasítalo periódicamente con pastillas de praziquantel que te serán facilitadas. Infórmate en tu ayuntamiento.

Por último es importante la identificación. Existen varios métodos y tienen finalidades diversas. El más moderno es la implantación del micra-chip que puede realizar tu veterinario. Sus datos quedan reflejados de un modo único e inalterable en una base de datos. Te puede servir para demostrar tu propiedad. Otro sistema es el tatuaje y tiene también por finalidad la identificación como animal de tu propiedad. Pero el tatuaje puede ser cambiado por especialistas. Ninguno de los dos sistemas te garantizan que el animal en caso de extravío pueda ser devuelto a su propietario, mientras no se instaure una base de datos actualizada y accesible a consulta.

Por último puedes identificar a tu animal con una chapa grabada en el collar, en la que al menos debe figurar tu número de teléfono, de modo que en caso de extravío puedan localizarte quienes lo encuentren. El propio perro perdido puede recorrer centenares de kilómetros y aparecer en otra región. Este sistema tiene la desventaja de que no garantiza tu propiedad al poderse quitar el collar con suma facilidad, pero es el único que sirve para localizarte.

Un sistema más definitivo sería el tatuaje de tu teléfono. Tú decides, pero no dejes de identificarlo o podrás lamentarlo algún día.

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