La reproducción incontrolada de perros y gatos constituye un serio problema para la sociedad y también para los propios animales. Los cachorros que no disponen de un hogar de acogida no tienen otros destinos que los Centros de Protección Animal o el sacrificio.
Es por tanto una irresponsabilidad dejar que nuestros animales
de compañía se reproduzcan. Quienes lo permiten son los verdaderos culpables de
que luego deban ser sacrificados. Son el origen del problema del exceso de
animales en las ciudades. Puedes escoger entre distintos métodos para evitar la
reproducción de tu animal de compañía: Donde un día hubo una pareja, en tres
meses habrá una multitud
Esterilización:
Se trata simplemente de evitar que el animal sea fértil. Es el
mismo método que se utiliza para las personas en la planificación familiar.
La intervención quirúrgica es muy sencilla. Consiste en una
ligadura de trompas en la hembra y una vasectomía en el macho, de modo que
conservan íntegros sus órganos sexuales y no se altera su comportamiento.
Castración:
Es una operación en la que se quitan los órganos sexuales
(ovarios y útero en la hembra, y testículos en el macho), por lo que puede
haber algún cambio ventajoso en el comportamiento del animal.
En los machos, por lo general, disminuye la agresividad hacia
otros machos, no se escapan tras las hembras en celo y los gatos dejan de
marcar la casa con orina.
En las hembras se suprime el celo y además disminuye el riesgo
de padecer ciertas enfermedades (cáncer de mama, endometritis, piometra,
mamitis por pseudo-gestación...).
Ambas debe realizarlas un veterinario y son soluciones
definitivas. Nunca más tendrás que preocuparte del tema. Existe además una
solución temporal: es la conocida como "inyección o vacuna
anti-celo". En realidad se trata de un tratamiento hormonal controlado por
el veterinario que evita la aparición del celo. Puede ser útil en casos
concretos, pero has de saber que a la larga predispone a la aparición de
tumores y otros procesos.

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