Banastás, Loscorrales, La Sotonera y Chimillas. Son los cuatro municipios con las aguas más contaminadas de la provincia y en las que el nivel de nitratos en aguas superó los límites legales de 50 miligramos por litro -a partir del cual se prohíbe beber agua del grifo-, advirtió Greenpeace en un informe sobre contaminación de aguas con una conclusión “clara”: Los nitratos en el agua son “un riesgo para la salud, incluso en concentraciones muy inferiores al límite legal actual”.
El estudio de Greeenpeace se ha realizo con datos de 2024 para toda España, pero cuenta con datos desglosados por comunidades y provincias. Y en Huesca el municipio en situación más grave es Banastás, “un caso enquistado que año tras año está por encima de los 100” miligramos de nitratos por litro, explica Luis Ferreirim, del área de ganadería de Greenpeace, quien agrega que los 335 habitantes de este pueblo llevan “años sin beber agua del grifo e incluso sin poder ducharse” con el agua de la red porque las mediciones oscilan entre los 101 y 115 miligramos por litro.
Las mediciones en Loscorrales van desde los 82 a los 92, mientras que en La Sotonera se registró un máximo de 103 y un mínimo de 0 (42 de media en las 12 mediciones). En Chimillas, el máximo alcanzó los 82 y el mínimo se quedó en 0, quedando la media de los controles en 43.
Para Greenpeace -que ha realizado este informe con motivo del recientemente celebrado Día Mundial del Agua-, las razones que explican esta presión sobre las aguas es por “la inmensa cabaña de cerdos en intensivo”.
Esta contaminación “está totalmente relacionada con el uso masivo de fertilizantes sintéticos, que se usan en la agricultura intensiva, y en la cabaña ganadera intensiva, que es la principal” causa, apunta el representante de Greenpeace, quien tampoco obvia la “mala depuración” de aguas, aunque en una escala “mucho menor”.
La clave, insiste, es la ganadería intensiva de cerdos, sobre todo en Aragón, “primera comunidad en producción, con 10 millones de cerdos, el 30 % de España”, de los que la mitad, 5 millones (o el 15 % del total del país), están en Huesca. Dicho de otra manera, en cada kilómetro cuadrado de Aragón hay 208 cerdos frente a los 4 cerdos de media en el resto del país, 52 veces menos. “Es mucha presión para los acuíferos”, agrega Ferreirim.
Y el futuro pinta mal porque a una “presión que ya es enorme” se suman las macrogranjas proyectadas, 25 en Aragón por Litera Meat, algo “totalmente descabellado que solo agravará la situación”.
“Terrenos donde no encuentran resistencia”
El representante de Greenpeace explica que la proliferación exponencial de macrogranjas en terrenos como Huesca o con parecidas características -en alusión a la España vaciada- es, precisamente, por el envejecimiento y la despoblación. “Se buscan sitios donde no haya resistencia”, como “pueblos sin actividad económica, debilitados o maltratados por otras situaciones como la despoblación”.
Estos proyectos “se venden (en estos territorios) como la panacea, la solución mágica para el paro, arraigo de población... pero es al revés porque genera muy poco empleo. Una granja de 5.000 cerdos solo crea 2 empleos directos”.
Pero “en donde hay una estructura no tan envejecida, por cada proyecto que aparece, surge una plataforma en contra y mucha resistencia”, agrega. Greenpeace sostiene que la única solución es “ir a la raíz del problema”, esto es, reducir “de forma drástica” el uso de fertilizantes sintéticos y la cabaña ganadera en intensivo, estableciéndose perímetros de protección “amplios y estrictos” en las zonas de captación de agua para consumo, una moratoria para nuevos proyectos de ganadería intensiva, políticas de “quien contamina, paga”, y reducir el máximo legal de nitratos.
Otras 20 localidades por encima de los 6 mg/l Porque además de las 4 localidades apuntadas, hay otras 20 con mediciones superiores a 6 miligramos de nitratos por litro.
Este umbral, apunta Greenpeace, es el establecido por un equipo científico internacional con mandato del Gobierno danés y se determina para prevenir enfermedades como el cáncer colonorrectal, además de ser el que se reclama como nuevo máximo legal.
Este límite lo sobrepasarían varios de los municipios más poblados de la provincia altoaragonesa, como la propia ciudad de Huesca (con una medición máxima de 17 mg/l y media de 6), Jaca (24 y 2,3), Sariñena (16 y 4,25) o Graus (14 y 7,5), además deSanta Cilia, Benasque, Puente la Reina, Montanuy, Biescas, Abizanda, Estopiñán, Puértolas, Ayerbe, Peralta de Calasanz, Benabarre, Estadilla, Tolva, Igriés, Alcampell e Isábena


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