«La pregunta que nos asalta es, si tan feo y tan malo es nuestro territorio que no merece más protección. Así le parecerá a cualquiera que analice los datos estadísticos»



No lo digo yo. Lo revelan los datos recogidos por el Ministerio de Transición Ecológica. Y es que Aragón solo tiene el 3,5% de su territorio protegido, frente a sus vecinas La Rioja con un 35% sin un macizo como el Pirineo y Cataluña con el 32%.

Y todavía hay comunidades con más territorio protegido. A la cabeza Canarias con un 40%, Andalucía con el 30%, y Extremadura con otro 30%. Aragón ocupa el puesto decimoséptimo de las 17 comunidades autónomas. Solo superamos a las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla por razones obvias de falta de territorio.

Probemos ahora con la cantidad de espacios protegidos por cada comunidad. Y efectivamente avanzamos algunas posiciones en el ranking, subiendo al puesto decimotercero. Pero la alegría dura poco cuando vemos que Andalucía encabeza la lista con 365 espacios protegidos. Le sigue la Comunidad Valenciana con 306, Cataluña con 285, Extremadura con 239. Y así hasta llegar Aragón con solo 25.

Buscamos otro enfoque para ver si remontamos. Y analizamos cuántos Parque Naturales tiene cada autonomía. Nuevamente Andalucía es la primera de la lista con 23 Parques, de los cuales 6 en una sola provincia como Cádiz. Sin contar los tres Parques Nacionales en la comunidad. Comparte la primera posición la Comunidad Valenciana con otros 23 Parques Naturales, 9 de ellos en la provincia de Alicante. Les sigue Cataluña con 13 parques. Y Aragón repite la posición decimotercera con solo 4 Parques Naturales, al que añadimos un Parque Nacional gracias al Pirineo.

La pregunta que nos asalta es, si tan feo y tan malo es nuestro territorio que no merece más protección. Así le parecerá a cualquiera que analice los datos estadísticos.

Pero quienes conocemos el territorio sabemos que la estadística no refleja la realidad. Alguno puede pensar que quizás no queda en Aragón ningún espacio más digno de ser protegido. Pero todavía queda Pirineo para rato, sin ninguna protección significativa. Lo mismo ocurre con el Maestrazgo en Teruel, provincia que no cuenta con ningún Parque Natural, o la naturaleza esteparia de Monegros, que algunas voces lo catalogarían como Parque Nacional.

Entonces, ¿por qué no protegemos más nuestra naturaleza? Porque se reservan por razones espurias, negocios que nos venderán con cifras económicas y de puestos de trabajo que no se cumplirán.

Si analizamos los años en que se declararon los actuales Parques Naturales, tenemos El Moncayo en 1978. Le sigue Sierra y Cañones de Guara en 1990. Luego llega Posets Maladeta en 1998 y finalmente Los Valles Occidentales del Pirineo en 2006. Curiosamente las declaraciones se efectúan cada ocho años. Pero desde 2006 ni un parque más. Veinte años sin una sola protección de importancia jurídica.

Y recordamos que la protección del territorio no es materia del Gobierno central, excepto en parques nacionales, sino de la comunidad. En otras palabras, que somos los aragoneses quienes tenemos que decidir si queremos proteger nuestra naturaleza o por el contrario dejarla libre para que otros la exploten y la expriman.

Y es que, en esto, ni los gobiernos socialistas, ni los populares se diferencian. Y a día de hoy siguen empeñados en no preservar nuestra naturaleza para poder llenarla de urbanizaciones, telecabinas, molinos de viento, placas solares, macro granjas, minas a cielo abierto y todo lo que suponga esgrimir los espacios convirtiéndolos en territorios de sacrificio.

Los aragoneses tenemos que tomar conciencia de riqueza y diversidad natural que tenemos, y protegerla para disfrute nuestro y de las siguientes generaciones, y explotarla como lo que es, un recurso natural cada vez más apreciado, y no dejarnos llevar por proyectos que en poco o nada benefician a los aragoneses.