
Desde las asociaciones animalistas exigen al Ayuntamiento que presenten las denuncias correspondientes ante el Seprona, ya que se trata de animales de colonias felinas.
Laura Agustín, voluntaria de la asociación Maullidos Fraga, se percató el pasado 13 de noviembre de que en una de las colonias felinas que alimenta desde hace varios meses algo no iba bien. Uno de los gatos, de apariencia doméstica, no comía, permanecía parado y estaba extremadamente delgado. Sin dudarlo, optó por acogerlo temporalmente en su casa, donde convive con otros animales que buscan una segunda oportunidad. A la mañana siguiente lo llevó al veterinario, donde los resultados de la radiografía no dejaron lugar a la duda: tenía graves heridas y dos perdigones incrustados en su cuerpo.

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